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miércoles, 31 de julio de 2013

Julio - "Oportunidades"

"Situaciones siempre habrá, oportunidades de vivir la vida sólo una. Decidamos a que le damos prioridad" 01.07.2013


"No hay reto imposible. Así como el fuego no enciende si falta oxígeno, calor ó combustible un reto no se completa si hace falta certeza, enfoque ó entrenamiento" 03.07.2013

"La soledad es buena y necesaria en la sana medida. Para abstraerse, observar las cosas desde afuera y replantear la ruta a seguir" 03.07.2013


"Le llamamos infinito a todo aquello que percibimos sin final, aunque verdaderamente no tenemos la certeza de que exista. Es como escoger el nombre para un niño que no ha sido siquiera engendrado" 04.07.2013

"Los milagros no existen; ¡Los milagros ocurren!" / Miracles do not exist; miracles just happen! 05.07.2013

"La esperanza es ese humilde rayo de luz que crea una grieta irreconciliable en la inmensa oscuridad" / "Hope is this humble beam of light that creates an irreconcilable crack in the immense darkness" 05.07.2013

"Hay círculos que se cierran, pero cierran de una forma tal que quedan unidos para siempre" 17.07.2013


"La soledad no significa propiamente vaciedad" 17.07.2013

"El primer paso para volar, es creértelo" 20.07.2013

"Una de las mejores maneras de demostrar que eres tu palabra, es ser puntual en cada compromiso. Es algo así como tu tarjeta de presentación" 21.07.2013

"Cuando alguien muere decimos 'que descanse en paz' y curiosamente en donde reposan los cuerpos efectivamente sólo se respira paz" 21.07.2013

"Puedes construir bastante y con una sola palabra derrumbarlo todo" 22.07.2013

"No importan las situaciones, todas son externas a tu ser. Lo único que puede hacer la diferencia en tu día es tu propia actitud" 23.07.2013

"Y justo cuando pensaste que no había nada en ese rincón olvidado, triste y descuidado. Ahí floreció el amor" 24.07.2013


"Un ingrediente esencial de los milagros es la paciencia" 25.07.2013

"Para ser luz, es necesario encontrar la belleza en la oscuridad" 25.07.2013

"En una canasta de fruta puedes hallar mil sabores, pero no hay manera de conocerlos si no los pruebas. Lo mismo sucede con la vida" 26.07.2013

"Algunos piensan que el éxito es una meta, el éxito se conduce en un vehículo llamado actitud" 26.07.2013

"No inventamos el hilo negro, sólo nos nutrimos de ideas previas, paradigmas antiguos, pasos ya andados... nuestra responsabilidad es tomar todo esto, amasarlo, depurarlo y renovarlo, nuestra misión es jamás permanecer estáticos" 27.07.2013

"Hay caminos de los cuales lo único que sabemos es que debemos recorrerlos" 29.07.2013

"No es necesario estar juntos para estar unidos" 29.07.2013

"Es fácil escoger con la vista en que creer, del espíritu es tener fe en el corazón sin ver" 30.07.2013

miércoles, 20 de marzo de 2013

Renovación



Es verdaderamente triste que cuando tienes intención de cambiar (para bien), la gente que te rodea haga lo posible por no permitirlo. Te pueden llamar hipócrita, falso, o sencillamente burlarse de ti, de tus ganas genuinas de ser diferente. Es más, aquellas personas que en teoría se podrían ver beneficiadas con tu cambio tampoco lo permiten, a veces la gente que supuestamente te ama tampoco lo hace. Esto ocurre desde lo personal, religioso, político, social, laboral… sucede en todos los ámbitos.

Es mucho más fácil recibir aceptación, la aprobación y la confianza de extraños. ¿Es mucho más fácil aceptar entonces para nosotros un ser renovado que uno que desea renovarse? Eso parece. Y es entendible hasta cierto punto porque de nuevo se trata de juicios, paradigmas y el tan socorrido miedo al cambio. La gente que te conoce con anterioridad te ha etiquetado y ha hecho un juicio sobre ti y para ellos “tu esencia” es la que conocieron. En cambio, la gente nueva reconoce una historia de éxito detrás de tu comportamiento nuevo, y pienso que todos potencialmente creemos en la renovación del ser… pero normalmente del ser que no conocimos antes.

Y también ocurre al revés, si alguien realiza un cambio considerado malo, inmoral, fuera de lugar entonces se dispara el “es que no lo creo, porque el/ella no es así” no es fácil aceptar el cambio y los que le conozcan le aceptarán con su nueva forma de actuar/pensar.


Nadie a excepción de nosotros mismos sabemos lo complicado que es luchar contra tu peor enemigo, quien menos tiene deseos de que cambies, ese que viene acompañándote desde hace casi el mismo número de años que tienes de vida… tu ego. Esa vocesita suave, melodiosa, a veces enérgica y dominante que te repite constantemente “No puedes”, “¿Qué van a pensar?”, “Te vas a ver mal si lo haces”, “¿Lo ves? Todos piensan que no puedes”, etc. Ahora bien, luchar contra tu ego y luchar contra los que no creen es toda una batalla, una batalla de todos contra uno, pero la buena noticia es que la batalla es tuya, ¡La ganaste desde el momento en que decidiste cambiar!  Además, la no aceptación es parte de la misma renovación. Y eso, te convierte en un luchador, en un héroe de tu propia vida.

¿Quieres cambiar? Propóntelo y hazlo, no necesitas aprobaciones, ni permisos, no necesitas apoyos, no necesitas muletas para caminar hacia tus decisiones, hacia tu evolución. Cambio es evolución y en esta vida si tú no evolucionas entonces espera a que ella misma te envíe una revolución pero esa seguramente será más dolorosa, más desgastante e inesperada. Observa la naturaleza, ella cambia constantemente porque en el cambio está la vida.



viernes, 11 de enero de 2013

EL AGUATERO

Una fantástica historia que me hicieron llegar, gran aprendizaje que quiero compartir

Había una vez en un pueblito un hombre que trabaja de aguatero. En aquel entonces el agua no salía de los grifos, estaba en el fondo de profundos pozos o en el caudal de los ríos. Si no cabían pozos excavados cerca del pueblo, el que no quería ir a buscar el agua personalmente debía comprar a uno de los aguateros que con grandes tinajas iban y volvían al pueblo con el preciado líquido.

El pueblo era pequeño y no tenía pozos. El hombre era el único aguatero del lugar. Desde el amanecer y hasta que el sol caía, el protagonista de este cuento cargaba con dos grandes tinajas de barro que colgaban de una vara de madera sobre sus hombros. Tinajas vacías camino al río, tinajas llenas camino al pueblo. Así seis o siete veces por día.

Una mañana, una de las tinajas se agrietó y empezó a perder agua por el camino. Al llegar a pueblo los compradores le pagaron las acostumbradas diez monadas por la tinaja de la derecha pero sólo cinco por el contenido de la otra que apenas estaban por la mitad.

Comprar una tinaja nueva era demasiado costoso para el aguatero, así que decidió que debía apurar el paso para compensar la diferencia de dinero que reciba.

Durante dos años el hombre siguió yendo y viniendo a paso firme trayendo agua al pueblo y recibiendo sus quince monedas en pago por una tinaja y media de agua.

Una noche lo despertó un chistido en su habitación:

- Chssst.., chsssst...

- ¿Quién anda ah? -pregunto el hombre.

- Soy yo -dijo la voz, que salía de la tinaja agrietada.

- ¿Por qué me despiertas a esta hora?

- Supongo que si te hablara de día y a plena luz, el susto impediría que me escucharas. Y necesito que me escuches.

- ¿Qué quieres?

- Quiero pedirte que me perdones. No fue mi culpa la grieta por donde el agua se escurre, pero se lo mucho que te he perjudicado. Cada día cuando cansado llegas al pueblo y recibes por mi contenido la mitad de lo que recibes por mi hermana me dan ganas de llorar. Yo se que debiste cambiarme por una tinaja nueva y desecharme, y sin embargo me has mantenido a tu lado. Quiero agradecerte eso y pedirte una vez más que me disculpes.

- Es gracioso que tú me pidas esculpas -dijo el aguatero-. Mañana bien temprano saldremos juntos tu y yo. Hay algo que quiero mostrarte.

El aguatero siguió durmiendo hasta el alba. Cuando el sol se asomó en el horizonte tomó la vasija agrietada y se fue con ella al río.

- Mira -le dijo al llegar, señalando la ciudad-, ¿que ves?

- La ciudad - dijo la vasija.

- ¿Y qué más? -preguntó el hombre

- No sé... el camino -contestó la vasija

- Eso. Mira a los lados del sendero, ¿que ves?

- Veo la tierra seca y el ripio del lado derecho del camino y los canteros de flores del lado izquierdo -dijo la vasija que no entendía que le quería mostrar su dueño.

- Muchos años recorrí este camino triste y solitario llevando el agua hasta el pueblo y recibiendo igual cantidad de monedas por ambas tinajas... Pero un día noté que te habías agrietado y que perdías agua.

Yo no podía cambiarte, así que tomé una decisión: Compre semillas de flores de todos los colores y las sembré a ambos lados del camino. En cada viaje que hacía, el agua que derramabas regaba el lado izquierdo del sendero y consiguió en estos dos años hacer esta diferencia -el aguatero hizo una pausa y acariciando su leal vasija le dijo todavía- ¿Y tú me pides disculpas? ¿Qué importan algunas monedas menos si gracias a ti y tu grieta los colores de las flores me alegran el camino? Soy yo quien debe agradecerte tu defecto.